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“FUE ALGO SENSACIONAL, SIMPLEMENTE INDESCRIPTIBLE;”: Héctor Castañeda.
Uno de los símbolos del campeonato obtenido en la temporada 99 – 00 habla en exclusiva para los lectores de www.mayosbeisbol.com y “ECOS DEL MAYO”. (Por Lenin Orduño Angüis). Nuevo Laredo, Tamaulipas. Héctor; primero que nada gracias por cedernos un poco de tu tiempo, en relación a tu presente; cuéntanos ¿Cómo te encuentras actualmente? “Muy bien, afortunadamente he tenido salud lo que me ha permitido hacer una carrera larga; ahorita estoy jugando para tecolotes de Nuevo Laredo normalmente la receptoría aunque me alterno como designado y primera base; me está yendo bien en invierno sigo también en activo y las cosas se están dando bien”. ¿Qué diferencia encuentras entre el beisbol de tus primeros años y el actual? “El beisbol en sí es el mismo, siempre será el mismo; obviamente uno es el que va adaptándose al paso del tiempo y la experiencia, esta (LMB) es una liga muy difícil; por muchas cuestiones que van desde el clima hasta la misma competencia con otros equipos que están muy fuertes, ahorita mismo por ejemplo los entrenamientos son a más de 40 grados; pero ha siempre; dentro de las principales diferencias quizá destaque el hecho de que en el beisbol moderno hay un mayor estudio de los rivales; antes sólo se llevaba el control de pitcheos; ahora existen videos, los muchachos vienen más preparados, no todo es instinto, también hay estudio; las estadísticas son más especializadas; antes era difícil saber cuánto le bateabas a los zurdos o a los derechos, en casa o en gira, con gente en posición de anotar o sin gente en base, todo este tipo de cosas que han hecho al beisbol un deporte no sólo físico sino de mucha inteligencia”. “En mi caso, siempre salgo con las mismas ganas de saltar al campo que en mis primeros años, obviamente ya no tengo la misma velocidad pero tengo otros atributos que pueden ayudar al equipo”.
Bueno, dando un vistazo hacia atrás; Héctor, en Navojoa aún se te recuerda como uno de los símbolos del más reciente campeonato; ¿Qué nos puedes decir de tu paso por los mayos de Navojoa y particularmente de la temporada 99 - 00? “¡Uf! Fue algo sensacional, simplemente indescriptible; no hay palabras para esa temporada, sencillamente creo que ha sido la mejor de mi carrera; todo se conjugó y al final la cereza del pastel fue un campeonato que la afición, directiva y jugadores deseábamos mucho; con respecto a mayos ¿Qué te puedo decir?; ha sido todo para mí en beisbol invernal; le debo muchísimo, me dieron la oportunidad de hacer carrera en el mejor beisbol de México y siempre le estaré agradecido a la gente y a la directiva que me dio la oportunidad; dejé grandes amigos allá, siempre ir a Navojoa era bonito porque en los años que me tocó estar ahí siempre el equipo era una familia; había cambios pero el que llegaba se adaptaba muy bien, afortunadamente con mayos me tocaron equipos con mucha química; nos llevábamos bastante bien; y pues en relación a Navojoa es una ciudad muy bonita; siempre me gustó, es tranquila y tienes todo lo necesario para vivir agusto; pasé muchas navidades ahí (risas). Hablando de esa famosa temporada; tuviste un cierre sensacional. “Sí, la verdad que fue algo grandioso, uno siempre trabaja fuerte pero realmente ese cierre ha sido uno de los mejores momentos de mi carrera; yo no estaba jugando a diario; el titular era “el Tyson” (Alfredo Meza) pero al final se me dieron las cosas, el señor Bundy (Lorenzo) me dio algunas oportunidades y le respondí bien, fueron momentos inolvidables”. ¿Qué recuerdo tienes de esa gran final contra Hermosillo? “Bueno, fue ahí donde empecé a jugar a diario fueron varios homeruns; desde el inicio la prensa y la gente de otras plazas dijo que Hermosillo era amplio favorito porque le tenía una especie de hegemonía a Navojoa; pero desde el primer juego nos encargamos de quitarnos ese zapato de encima éramos un gran equipo con gente que tuvo muy buena temporada; después algunos dijeron que vencimos a Hermosillo porque ellos venían de una semifinal muy cansada contra Culiacán; pero nosotros también veníamos de ganar una semifinal a Mexicali de 7 partidos; osea que estábamos parejos en todo; simplemente jugamos mejor y fuimos mejores”. “Se me pone la piel chinita de acordarme de la gente en el estadio, el estadio siempre estaba lleno; nosotros mismos antes de los juegos en las reuniones previas al partido decíamos que por la gente teníamos que echarle el extra, los mismos rivales nos decían que era bonito jugar ahí, el momento que más recuerdo es la recepción que nos dio la afición cuando regresamos de Hermosillo; fue algo mágico que además en lo personal me tocó coronar con una gran serie del caribe”. ¿Hubo algún momento clave en esa temporada? Toda la temporada fue muy buena, terminamos en primer lugar en puntos; pero la clave creo yo se dio en las semifinales; ganamos en 7 partidos a Mexicali y hubo un juego en Navojoa donde nos fuimos a entradas extras; en ese juego águilas nos hiso una en la parte alta de la entrada y cuando ya nos daban por muertos regresamos e hicimos 2 en la parte baja; eso fue clave porque al final ganamos en 7 partidos; como te digo, recordar a la gente brincando en la tribuna después de ese final de película hace que se me ponga la piel chinita; igual con el homerun de Chevalier en la parte baja de la décima en el cuarto juego de la final en Hermosillo; la gente en la tribuna brincaba feliz; y obvio, nosotros no cabíamos de contentos . ¿Cómo era aquel equipo? “Por principio teníamos un gran manager como lo es Lorenzo (Bundy); éramos una familia, el picheo era cien por ciento mexicano todos los refuerzos eran bateadores y funcionaron de gran forma; en el relevo Parra (Julio César) y Sinohui (David) hacían los juegos de 6 o 7 entradas para los rivales porque desde que entraban no permitían nada más; Norberto Grajales, Palafox (Juan Manuel) todos dieron un gran año; en la defensiva “el güicho” (Mauricio Zazueta) y “el vampiro” (Remigio Díaz) no dejaban pasar nada por segunda y short stop; estaba mi hermano Rafael y en los jardines los extranjeros no dejaban caer nada de hit (risas) además bateaban lo que querían; ahí estaban Virgil Chevalier, Charles McBride, Curtis Pride y Ryan Christenson; en la recpetoría estábamos Alfredo Meza y un servidor; y en la primera base (risas) esa se cocinaba aparte; ahí estaba el líder de todos nosotros era nuestro comandante dentro y fuera del terreno mr. Morgan Burkhard”. Como te digo éramos una familia si alguien recibía un bolazo intencional había que salir a dar la cara por él; si uno necesitaba al otro teníamos que estar ahí; te repito, no hay palabras fue algo indescriptible ese año” Héctor, muchas gracias por tu tiempo ¿Algo qué agregar? Claro que sí, un saludo muy especial a toda la gente allá en Navojoa; apoyen a su equipo, vayan al parque, uno siempre es profesional y trata de dar lo mejor de sí, pero jugar con estadio lleno siempre será algo muy motivante; disfruten del beisbol; un saludo muy especial a la directiva y a grandes amigos que aún tengo por allá. Actualmente Héctor Castañeda es el cátcher titular de los tecolotes de Nuevo Laredo en LMB donde en 59 juegos batea .277 con 1 homerun y 27 producidas; en invierno juega en Veracruz mientras su hermano Rafael (también símbolo de los mayos en la tercera base) es el actual manager de los petroleros de Minatitlán en LMB.
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