participado casi siempre en las series de postemporada y alcanzando en la década de los noventas tres sub campeonatos; primero perdieron ante Hermosillo en la campaña 91-92 por 1-4, luego ante los mismos Naranjeros en la 93-94 por 0-4 y el último en la 97-98 ante los Venados de Mazatlán por 3-4.


Pero los Mayos regresaron con la camiseta bien puesta, ávidos de borrar las historias tristes. Conformaron un equipo de hombres más que de nombres, pero desde el principio demostraron que tenían casta de campeón.
Dominaron las dos vueltas en puntos, vencieron a los Cañeros 4-1, batallaron un poco con los Águilas 4-3 y tuvieron un cierre espectacular barriendo en cuatro juegos a los Naranjeros, sus antiguos verdugos.


Estas nuevas generaciones de aficionados no podrán olvidar a jugadores como Charles McBride, Curtis Pride, Morgan Burkhard, Ryan Christianson y Virgil Chevalier entre los extranjeros; la pos temporada de Héctor Castañeda, la dupla de relevistas integrada por Julio César Parra y David Sinohui, además de Mauricio Zazueta y la solidez defensiva que irradia Remigio Díaz.

Unida por el slogan musical "¡Yo si le voy... le voy a los Mayos!" la gran afición de Navojoa se volcó en el "Ciclón" Echeverría donde se ofreció la temporada más exitosa de todos los tiempos.
Llenos todos los días, un ambiente excepcional, novedades, promociones continuas, hasta la mascota "Layo el Pollo Mayo" aportaron el marco adecuado para que los jugadores dieron todo por su franela, lograron así el campeonato 1999-2000.
Cuando regresaron de Hermosillo después de la barrida final, el escenario de recepción se colmó con decenas de miles de aficionados, de Navojoa, Álamos, Etchojoa, Huatabampo y hasta de Cajeme. El tránsito por la ciudad fue bloqueado por más de seis horas, y la gran fiesta se prolongó toda la noche en un desfile multitudinario, espectacular y emotivo que culminó en su propio estadio, donde los héroes deportivos fueron vitoreados por un pueblo eufórico, feliz, orgulloso y satisfecho a plenitud.


Esta hazaña trastocó la vida de los navojoenses ese 23 de enero del año 2000 cuando los Mayos alcanzaron la gloria... El grato recuerdo será imperecedero.